Alergias

En las estaciones de primavera y otoño, coincidiendo con las épocas de mayor crecimiento y floración de árboles y plantas, se concentran en el ambiente una gran cantidad de alergenos, o sustancias a la que un organismo puede tener sensibilidad, que pueden desencadenar en nuestras mascotas respuestas de tipo alérgico con la consiguiente sintomatología asociada. Pero no solo los antígenos ambientales, pólenes y ácaros del polvo, son los únicos causantes de las reacciones alérgicas: presencia y picadura de pulgas, algunas proteinas de la dieta, vacunas y medicamentos o antígenos por contacto, son otros de los desencadenantes del proceso.

Mecanismo de la alergia:

La alergia es una reacción de hipersensibilidad inmediata (tipo 1) en individuos predispuestos geneticamente frente a un determinado alergeno (o agente causante).

La primera fase de la reacción alérgica es la sensibilización del sistema inmunitario por un primer contacto con el alergeno. La segunda exposición al mismo alergeno da lugar la reacción de hipersensibilidad y a las alteraciones clínicas que aparecen de 15 a 30 minutos más tarde.

Los alergenos provocan una serie de reacciones en el organismo que suponen la liberación de altos niveles de anticuerpos que se unen a los receptores específicos en la superficie de los mastocitos y los sensibilizan.

En un segundo contacto con el alergeno, cada uno de ellos se une a dos anticuerpos dispuestos en la superficie del mastocito, lo que provoca la desgranulación y liberación de las sustancias proinflamatorias de acción rápida y lenta, causantes de los síntomas alérgicos.

Síntomas:

La puerta de entrada al paciente es siempre las superficies cutáneas y mucosas, dándose la respuesta de forma localizada y con síntomas dependientes de el punto de entrada:

  • Mucosa respiratoria y ocular:
    • Rinitis y conjuntivitis.
    • Exudado nasal y lagrimeo.
    • Asma.
  • Mucosa digestiva:
    • Diarrea.
    • Vómitos.
    • Reacciones cutáneas muy pruriginosas.
  • Piel:
    • Dermatitis.
    • Prúrito.
    • Costras.
    • Hiperpigmentación.
    • Eritema.
    • Edema.
    • Pioderma.

Tratamiento:

El mejor tratamiento es evitar la exposición al alergeno o agente causante del cuadro alérgico. En el caso de los perros, la mayoría de los antihistamínicos son minimamente eficaces o totalmente ineficaces. Glucocorticoides, dietas hipoalergénicas (en el caso de las alergias alimentarias), y adrenalina en los casos graves de anafilaxia, son los tratamientos más efectivos.